Esta noche la policia ha estado en mi casa.
No entiendo nada.
¿Que he hecho mal?
No me han dado ninguna explicación. Han llamado a la puerta, he abierto, me han entregado un documento que, ahora que lo leo, dice algo así como que todo lo que la policia se ha llevado son pruebas acusatorias de un delito informatico.
¡Se han llevado todos mis equipos!, ¡Los cinco ordenadores!
Ja ja ja ja. ¡que hijos de perra!, ja ja ja ja
Solo preguntaban, "¿Tiene más equipos informaticos en la casa? ¿Tiene algun dispositivo informatico almacenado en algun lugar de la casa?"
- No agentes, no, todo lo que tenía se lo llevan ustedes.
Menos mal que ni ellos ni yo hemos pensado en mi bandolera. Y menos mal que no se han llevado los routers. De momento me conecto con mi IPack. ¡Aun quedan fuerzas vivas por este lado del frente, hijos de puta!
¿Quien habra podido ser el soplón?, he de averiguarlo antes de que la gente del cuerpo de delitos informáticos desencripten mis datos. Tengo algo tiempo, al menos les llevará una semana como mínimo en romper el código.
Le sigo dando vueltas y no entiendo como han dado conmigo. Desde que se fue la policia he estado comprobando mi protocolo de seguridad y no creo haberme pasado algo por alto. Ha debido ser alguien de dentro de la congregación, estoy practicamente seguro.
Despues de irse los agentes y comprobar los registros, del protocolo que actualizo todos los dias en mi IPack, me he puesto en marcha.
He cogido uno de los móviles que tengo de tarjeta y he salido a la calle. Me he gastado todo el saldo en llamadas y mensajes de texto para al final seguir como estaba, confuso y cabreado.
Por hoy creo que ya está bien. Termino de escribir esto y me acuesto. Mañana me toca un dia bastante movidito buscando respuestas.
Cuando pille a ese bastardo me pienso vengar de forma cruel. Voy a ser el mayor hijo de puta con el que se haya cruzado en su vida. ¡Lo prometo!